La poesía

También en San Telmo. Es un sitio perfecto para pasar la tarde con alguna de las cervezas artesanales que elaboran o una copa de vino. Con las horas y la conversación uno querrá cenar. Tiene una de las cartas más completas que puedan encontrarse en el barrio a un precio asequible. Las entradas para compartir (carne de ciervo, queso de campo, jamón curado con tomates cherry) sirven para abrir el apetito. Luego hay una variedad de ensaladas (la de albahaca, tomates secos, pollo y parmesano es una buena elección). Carnes, pescados, tortillas, parrilla, además de alguna especialidad del local completan los platos principales. Vale la pena probar alguno de los postres, aunque haya que pagar algo más para disfrutarlos. Lo mismo sucede con los vinos.

El desnivel

Un clásico en Buenos Aires. Es un local de dos plantas, con la parrilla en la entrada a la vista de todos y manteles de plástico. Creo que con el tiempo se ha convertido en un lugar turístico de los que recomiendan muchas guías, pero entre sus clientes aún se encuentran porteños que vienen a disfrutar de su comida y su servicio. Se come bien y barato en relación a lo que se acostumbra a pagar en España por cualquier cosa. Su servicio es rápido y agradable. Una parilla de bife de chorizo, jugosa, acompañada de provolone con un toque de orégano puede ser un buen comienzo. La carne puede tomarse con cualquiera de los Malbec que ofrecen. De postre un flan casero con dulce de leche y crema. Una auténtica bomba por la que pagaría hasta el más pacifista.

El desnivel, Defensa 855, San Telmo